En la fecha d’oy, en estando á veintitrés dias corridos del segvndo mes en calendario, ó sease Hebrero, mes al Sancto Patrono de los Mendigos é Proves d’Espiritv, tan bien llamado San Garabito, ó Sancto Gavito, secvndvm est fama ad ubica Deus permittet, consagrado por su Sanctidat Pio II, conosçido por sus fieles á saber por su bondat y soliçita bolvntá commo el Ervdito, y á quien se le artibuyen resolvçiones salomonicas en la Çivdad del Apostol Pedro, Roma, la ca plantas suyas besó le, é plantas iamas onrradas por tan superior dignidat a besado, y a 1564 annos del Sacro Nasçimento de Nostro Sennor Protetor Rei del Universo Iesvchristo; y en el offiçio de la escrebanvria ca mé a sido conferedo de su Reuerendissima Çesarea Maiestat Felipe II, quya jvstiçia nos sus subditos semmos testigos é alabamos, Monarcha ansy commo de bastissimas comarchas ca non conosçiereden ni fidalguia maior ni prençipio é ni fin, é ni por lo mesmo ocultasse el sol y do la noche é día paresçen confvndidos, í ygual ualeroso Capitan Maior de la Real Armada Ynuençible, iamas someteida bajo mano ruïn de pirata ó malandrin d’estirpe contradita por la Sancta Madre Inquisiçion, é menos patria alguna estranxera, doy cuenta de los acaesçimentos svçedidos asta agora al Exmo. Don Carlos, Dios Nostro guarde al Prinçipe!, a uvesas eminençias é subditos de la Corona Hispaniola y bons oydores, par ca se auengan de commo en la Corte de V.M. tan bien los milagros ocurren, é a ber si con los fechos qui referidos sé conbierten más paganos acasta la unica y uerdadera religion, ó sea á la ca profesamos obedensçia é temereidá, la Christiana Catholica Apostholica é Romana de uasallaje; y par ca bistas las causas perdidas é peligros cal pecado conuienen, sean preuenidas á tempo é sirvan d’escarmento á los puercos d’espiritv ca de pvreza é uirtvdes son tam proves commo nostro proveçito de Assis.
Puesto porca ay qué azer saber con pelos é señales los detalles del fecho para prouechimento de los infieles ca [abran de] uoluerse al catholisismo, non [tenré empacho] en tomarme cauçiones en materia d’indescrisçiones é contraditos é malentendidos perjvdiçiales —justae vel injustae—, sobre los inbolvcrados, por bien de la verdat y bon offiçio della, y puesto cas ya bien sabida por sí de quam fallo de entender es el Prinçipe Don Carlos, é puesto ca ni su propio padre V.M. Felipe II le tiene carencia ni menor graçia por sospecha de causar intrigas, abiendo Carlos se avenido en malas consijas pro obtener la corona é deçirse Imperator Mundi, commo soñare Carlomagno y Aleixandro, non importa dezir la berdá ansy los fechos passados. Se tenga notiçia cal Infante don Carlos, tan bien conosçido por sobre nombre d’Imbeçil, estava se á plaçentero solaz biendo á muger fermosa bañar en el rio, á ojo de pajaro miron, encarmado en las ramas d’arbol altissimo de Palaçio do trascurren sus oras cuasi en reclvsion, y commo la dicha muger en cueros la mostrare sus dotes, é sin se dar cuenta esçitava la imaginaçion dél. Ansy estavan las cosas y D. Carlos en arbol más alto espiando á la donçella é la moçuela tranqüila en lago ú arrohuelo, ca á causa d’espias del Prinçipe, perdia birtvt la inoçente graçiosura frente ojos diuinos y nvnca más le abrian querencia sanamente é con onestidá, á esclvsas ca la biereden castos é misericordiosos ojos. Y teniendo ca Carlos, fijo de Felipe II Regidor d’Hispania é Flandes y los Nvebos Mundos, tubiérede culpa mentira, ques culpa maior tenida del Sennor Diablo, de caro engaño y desseo desfrazado. Por castas son quen esas el Diablo passava por alli é con animo disolvto lo bio con enorme detenençia é commo quissiere azer maldat se conuirtiendo en desseo, y ansy el Diablo trasformado en lvxvria, trepó á la copa del arbol do Carlos el Imbecil y con vieja manna y invsitada mostrole cara peruersa; é le metió se en cuerpo suyo dél, sonrrisandose par sus adentros, le enuolbiendo de los pies par la cabeza, cal joben mançebo non resistió de las ansias tentaçion é quitose calzas é bvtarga y comenzó con soliçita palma á praxitar suçias costvnbres propias de puberes í enberbes é pecadores, ca d’abello bisto Fray Lorenzo de Gonçaga, fiel christiano françiscano uersado en males del cuerpo y tvtor de la çierta edvcandia del Prinçipe, non abiendo se en tam meiores manos la mençionada diretiva de su edvcania dél, ubiera berriado del assonbro commo çerdo, por ca sus anchvras ansy se permitirianlo.
Y aquesto iva suçediendo á Carlos allá arriba en el arbol, é la muger abajo en las aguas claras se uestia, pero commo Carlos non pudiesse aguardar en discreçión de su lvxvria, é commo mandado por el Çielo, ca nvnca apremia ni premia a los suçios de pensamentos, segun uersa el prouerbio, graznó un chillido agudo é quejoso pero commo en silençios, tal ca qualesquiera de nos pudiesse abelle confvndido con aue o pajaro cantor, siendo en realidat el basto y inpuro plaçer ca su diestra al mienbro de su berilidat commo noble varon aplicava, dandose cuenta ansy la donçella avisorada por D. Carlos de su soledá acompañada por los rusiñores, y en dicha suerte la donçella uoltió los suyos ojos al çielo azvl par miralle al pajaro cantor le buscando, y topose con la natvraleza de Carlos, fijo de Maria Manvela de Portvgal, falleçida dos [annos más tarde, tal commo Dios Padre, Fijo é Spirictv Sancto lo trvxose al] mundo, y tal ca su madre la falleçida Reina Maria Manvela de Portvgal, en 1545 annos abidos de preñez pro Sta. Virgen, a 4 lvstros de su desçesso, casamentada en nvpçias primas con su muy alto é muy poderoso Maiestat Felipe II, uoluere á yaçer en el sueño de la muerte.
Don Carlos en biendose descuberto por la donçella, y en gritando la donçella con el summo terror continente y acumulado en el cogote della ca bien á un sordo pudo aber bien dejado sordo, apresuró se á escupir a el Diablo, el frvto del desseo commo fertil llvbia sobre los campos de su Palaçio, commo en las bacanales acostvnbradas por grandes é bajos sennores de la pagania, segun es fama desde las fastos del Komos practicadas por los grigos [sic.] allá en las antiqüedades, en las eras de Aristofanes é de Menandro. Ansy el Prinçipe Carlos sacose del cuerpo el Diablo é al ber en tropel uenir ya sus tropas, fizo la intenta de cubrir su nobleza, é quizo de se subir las calças, pero tam de apriesa ca de las ramas en las altvras del arbol, al dvro piso berde del pasto, a la orilla del arrohuelo do bañabase la donçella [ultrayada] por la mirada del lasçivo Prinçipe, cayó commo artillera de cañon, é asia los çentros de la terra, ombligo de latona, de moyera, partiendosela toda en tres pedazos, esparsçidos los sesos entre las piedras.
La moçetona en reconosçiendo á el suio sennor el azedor d’entvertos, guardó silençio e non dixo na de lo acontesçido, callose la boca ansy por creyelo de más prvdençia, á fé de su confesor, a quien mas tardemente bien ará en oir consejas la moçita de impetv alebreste é ligero y cabrio, pues ca de aber reuelado la grande canallada, su onrra del Prinçipe sereno y uenerando ubiere estado en entredito, mas ca la birtvd de la niña mesma, quanta bezes por la bota y el cansansçio del guerrero pisoteada.
Apenas biendo el çerebro de Carlos el infortvnado rompido en tres pedazos, la ualerosa guardia del Rey, llamaronle ispo fato [sic.] al dotor de la Corte, D. Xoan Manvel Hernando de Gvadalxara, arabe sevillano conuerso a la fé unica y en berdat çierta, la Christiana Catholica de Nostro Sennor Iesvchristo é Felipe II, y non la ca anda prigonando por ahi un tal sennor Lvthero, en malhora ilvminado pro el Prinçipe de las Tinieblas, Satan ó Lvzbella ó Lvçifer, expulsado del Çielo por el arcanghelo Sancto Miguel con su espada de fvego dél, casi tam bello commo nostro Dios Padre, sienpre misericordioso dador de uida, y más anghelico cal Destrvtor de Belleza. El doto arabe, nasçido y estvdiado en Sevilla, enrraizado en Gvadalxara por su padre, quien casare con christiana instrvida en conbento, bon predicador de las enseñanzas e berdades berdaderas ordenó transportaren á su Maiestat al aposento dél. Los guardias cargaron con el cuerpo rojo de sangre, partido en tres gaxos la testa, en una manta; son seis soldados de ronda y cargan con cada extremidat de Carlos en hombros en cada uno dellos; y el medico en un frasquito depoçitó los sesos. Ya en habitaçiones reales de Palaçio, tam lvxosas y doradas de oro ca de Miidas el rey ambiçioso seria invidia, el arabe conuerso, uersado en mediçina, esaminó la dolorida corpulençia de Don Carlos en pleno desmaio, diz inconsçente, é non bien terminare d’esaminalle, entendría ca praxitalle operaçion, cossa inminente ca abía menester. Esso dixo el sevillano, D. Xoan Manvel Hernando de Gvadalxara, temerosso por la muerte del Prinçipe é la fvria de Felipe II, el Poderoso Rey de Hispania Conquistadora. Desca biose el medico dicho al enfermo, las esperanzas guardó para mexores fvnerales, é de golpe cogiolo por los sesos, açiendo aparte los esconbros de terra é las costras de sangre, y empunnando los en las altvras, los penetera dentro la masa a la calavera del Prinçipe, clavandolos de cuenta nveba en la mojera abierta é la çierra ataxandolo por las sienes con filo e aguja; Fray Lorenzo de Gonçaga, el monje instrvtor del Prinçipe don Carlos, uersado en la materia del cuerpo é sus facultades y abilidades de la mente, apenas ya aduertido de tam suçeso tragico, asiste al dotor en la curaçion del aquel desgraciado, ca del Çielo castigo meresçido a reçibeido; y solo quedava agora á esperar un milagro.
Pero la sanez de Carlos enpiorava; sangrias, alquimias y echiçerias, á carencia de la Sancta Madre Inquisiçion, ca non diz na, le fveron inpraticadas. A resultas nvlos, los dotores engachan la cabeza é non sabiendo cá deçir ó azer. Todos los remedios se ubieron de se agotar. El Emperador, su Exçelençia y Poderosissima Maiestat Felipe II, pide á su eclesia hispaniola é siervos suyos ca plvguen los frailes de fabor pro su fijo, ca sigue dvrmyente y todos danlo ya por muerto. Marçial Leon, obispo de la dioçesis castellana, nasçido en Valladolyd, ca por umilde limosna de oro atiende suplicas maiestades, ordenó les á monjes y clerigos en general una proçession flajelante, á ber si ansy Dios, ca conste no es reclamo, se compedece del Infante desgraciado con nostro sufrimento. Por las calles de la grande civdad, del amanesçer al oscureçer, desfilaron los frailes los unos tras los otros, e tras los otros los unos; los primos andantes á la retarguardia martirizan con ardoroso flagelo a los andantes a la zaga; pero los de vanguardia lamentaron por çierto su carençia, puesto quen delante caminavan, de compartir su cuyo sufrimyento con alguno hermano. La calle de sangre terminó en rriego. Nadie respirava, todos lloravan por la padesçençia de su Sennor ueneradissimo, Felipe II. Las campanas de la Catedral tanneron su canto tristissimo é los gorriones é rusiñores silençiaron su pesqüezo a guisa de velatorio. Lo más se lamentaron de la pena de su Majestat, el Ynuictissimo Emperador, ca de su caro fijo no reçibide ni gallyna en hvrto ni descontento de macho, ca por ser imbecil Don Carlos, ni se a requebrado con ninguna muger de vezino, cosa qual non lo fabla bien de tam noble estirpe, ni de conquistadores.
Y suçede ca a tal graçia de la historia, a tal suerte y a tam grandes altvras del peligro de la Muerte á açenchanza del imbéçil tvnbado en su cama, el Prinçipe fijo de la de Portvgal, Maria Manvela, enuvelto en de algodon y bordadas sabanas, blancas commo la pureza de la Virgen Madre, nvnca ynmolada en su yntegridat, quando Fray Lorenzo de Gonçaga presa a del ricuerdo de la milagrosa rreliquia Fray Diego de Alcala, a quien Roma perde tempo por azello Sancto, cuyo por no allale jvsto Abogado del Diablo, por sus muchos é inmensos milagros ca a hecho, ca sana enfermos, ca aze ber a los çiegos, ca a los sordos dá oidos con los quales oyr, a los mudos ablar y lor muertos resusçitar. Tam bon era este hombre en uida, é [tam bon reliquia] opera oy dia, Roma la canonizaçion de la momia contempla. Ansy el Rey, en biendo la posibilidat de curar al enfermo, llama á Fray Lorenzo para disponer de lo nesçesario y traer a Palaçio la Sancta Momia.
Traida la momia milagrosa, fve colocada jvnto a la cama de Carlos, entonzes moribundo, con la esperanza de sanalle. Fray Lorenzo, reza al Dios Padre con el corazon, muere el infante, muere su fvtvro en la Corte; D. Xoan Manvel Hernando, el sevillano de Gvadalxara, tien en jvego la reputaçion abida con [esfverço], allende l’otra Roma grande es su fama de medico, disçipulo de Hypocratvs, el sabio, é Galeanvs é Aristotelivs é Auorroes, de quienes ferençió sus dichas artes é desçiplinas.
Septe dias e septe noches los restos de Fray Diego de Alcala uelan el sueño del desmejorado. Los efetos del milagro tardan, nadie diz ca son nvlos. Algunos çelebran ya la muerte de Carlos, el Imbecil, fijo Maria Manvela de Portvgal é de Poderosíssimo é Magno Emperador Felipe II, el Ynuençible. Ansy las cosas todas por perdidas dadas, Fray Lorenzo é D. Xoan Manvel enuveluen la testa del desmayado con el sudario del beato, á ber si ansy reacçionava.
Entonzes suçedió ca aquesta noche, Lvçia, muger de pecado conçebida é de pecado libertina, á sabidurias de la muerte fvtvra del malferido, y á las mesmmas sapiendas de cómmo por ella estava tam desprotegeido del Sennor Christo el infelice, é por conseja de don fray Azulexo, ca offerta bona missa en la Abadia de Nostra Virgen Sanctissima Maria, en sicreto de confession, abiendole Lvçia comentado el desaguisado, y este ordenadole penitençia maior, e qui ca sobornando con cuerpo a quanto guardia le sus pies topavan en obstaculo de la su labor, entroso á habitaçion real, apenas llegose la noche, y despojose de las vestimentas suyas é metiose baxo las cobixas, no encontrando sacrifiçio mejor cal d’ella misma par sanar su alma, a fin quel sin consçencia Carlos conosçiera muger antes d’entregar las armas. Y éte qui ca puesta tanta atividat y empenno por la penitente en tam noble y abnegada sitvaçion, y con los tan açidos fedores ca del sudario del momificado emanavan, el infante don Carlos despertó de su mortal letargo con la muger á horcaxadas, tal commo abia sido su ultima vision demoniaca y concupisçente antes de estrillarse contra el dvro suelo. Lvçia al ber tam sensaçional recuperaçion, llamó á voçes tam altas á la guardia, ca de á todo Palaçio despertare emoçionado, é ombres y mugeres prestos acudieron en auxilio, é quando allegaronse a do Carlos yaçia, todos d’espanto commo pedra quedaron al continplar ansy á [Lvçia en permanesçia de pies é demuada é sin ropajes commo] estava, lo ca se dize en cueros, tal commo la biere por uez prima el mundo, con altivez inmensa de saberse sancta, ca á fé mia no mereciera tal insignia, frente a su Sennor don Carlos, reçien sanado y antes medio muerto, manifestavase qual el remedio sancto é proclamado milagro, tovía aturdido por los malos humores ca de la mantilla absoruia por sus narisçes, ca ya cuasi, a no ser por Fray Lorenzo de Gonçaga, ca quitado le ubo la tela de la testa, regresa a cayer en manos de la muerte. Todo en berdát por Nostro Sacro Dios lo jvro, pues nadie, si no lo bierede, lo creyere.
D. Xoan Manvel de Gvadalxara é Fray Lorenzo argüyeron curaçion milagrosa al poder çelestial del Sancto, é ca no áy más certera explicaçion. Pero el Rey Felipe II, Conquistador é gran Capitan de la Armada Ynuençible, ca ya en andanças conuençido de los poderios curativos del mozo cuerpo de Luçia, ansy commo su fijo Carlos, el rediuiuo sanado pro ella, y la Corte entera su totalidat é la Inquisiçion, investigadora en el raro assunto, para euitar qualesquiera malestar fisico é spiritval, por mientras se an auenido tanbién a la protecçion maternal de Luçia, la milagrosa, y encabritan por quando sin ser menos ca Madalena par ellos y sus enfermos é protegidos, el vulgo la tiene por hideputa siendo en berdat una sancta muger, qual no dicen lo aquellos unicamente por abelle tanta carencia, sino por ser tan çierto commo ca la tierra no es cuadrada, sino redonda commo una manzana.
Ansy dicho lo esspuesto en aquesta relaçion, beran los infieles y los ca protestan qüestiones mundanas, de las quales mas tenen conuinensçia la Sancta Madre Yglessia é non los de poca sapiençia en la materia, sinnores ca an ganado su lvgar a pomo de tizona tozuda en los infernos, de quam persuasivos é pertinaçes motivos los ay para ser creyentes. Cade esto dicho bajo vigilia y honor de Dios Cruçificado y en alabança del suyo nombre, i en ygualmente onrra de su muy poderosa é Catholica Maiestat Felipe II, sennor de todos.
Nunc dimitis serum tuum, Domine, secundum uerbum tuum, in pace.
EXPLICIT DEO GRATIA
